Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de agosto de 2017

versos libres (por amor)

Cerrar los ojos y sentir la emoción, del preciso instante, de la calma profunda y el latir bombante. 

Entrega genuina del estar y ser. Intercambio profundo que trasciende cada día los límites autoimpuestos. 

Camino lado a lado, hacia el crecimiento y entendimiento. Pasos que muestran una vida donde la base es el amor. 

Los retos más grandes surgen al mirarse, la necesidad de ser fuera de un otro, permitirá abrir los ojos para encontrarse con ese otro.

Verdadera mirada, la que es capaz de conmover más allá del momento, que es capaz de ser percibida por quienes observan aquella escena. 

Oportuno silencio que regala el lenguaje. aquél que trasciende culturas y lenguas.
Aquél que verdaderamente nos (re)conecta.

domingo, 7 de agosto de 2016

Que alcancen las palabras

Que alcancen las palabras,
para expresar todo lo que nos mueve.
Aquello que vive adentro lo merece.
Moldearlas como son.
Sin confundirlas.
Sin malinterpretarlas.
Sin otro significado.
Sin que hieran por error.
Sin que ilusionen por error.
Dichas como son.
Estar atentos.
Aprender a leerlas y a verbalizarlas.
Accionar el autocorrector de nuestras emociones.
Palabras que no perpetúen la opresión entre seres.
Palabras que construyan interior y exterior.
Palabras que nos conecten (y reconecten).
Observar y ser consciente de este proceso.
Latente, milenario y exponencial.
Esa es mi palabra.

martes, 27 de octubre de 2015

Gracias palabras.
Gracias letras, por crear mundos.

Gracias porque permiten fluir, a su ritmo y emoción.
Gracias por permitirme escribirlas y pronunciarlas,
por dejar ver cuando las confundo y las cambio,
por enmudecer de vez en cuando y expresar lo que callo.

Gracias por lo único.
Símbolos, idiomas, acentos, paradojas, ironías.
Gracias por lo común, lo que une.

Hoy no sólo les doy las gracias, sino que les confieso mi amor.
Amo escribirlas e hilarlas.
Amo entonarlas y emocionarlas.
Amo callarlas y demostrarlas.
Amo leerlas y escucharlas.
Amo saber que nunca las terminaré de comprender,
que infinitas son, que infinitamente crean,
y que cuando ya no estemos, ustedes lo harán.

Disculpen si fui cursi, pero más aún,
disculpen no poder homenajearlas lo suficiente. 
Nuevamente, ¡Gracias!