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domingo, 7 de agosto de 2016

Que alcancen las palabras

Que alcancen las palabras,
para expresar todo lo que nos mueve.
Aquello que vive adentro lo merece.
Moldearlas como son.
Sin confundirlas.
Sin malinterpretarlas.
Sin otro significado.
Sin que hieran por error.
Sin que ilusionen por error.
Dichas como son.
Estar atentos.
Aprender a leerlas y a verbalizarlas.
Accionar el autocorrector de nuestras emociones.
Palabras que no perpetúen la opresión entre seres.
Palabras que construyan interior y exterior.
Palabras que nos conecten (y reconecten).
Observar y ser consciente de este proceso.
Latente, milenario y exponencial.
Esa es mi palabra.

miércoles, 22 de junio de 2016

Pasos que se escuchan

Menos currículum, más experiencias.
Menos palabras, más silencios.
Menos marchar, más pausar.
Menos dirigir, más recibir.
Menos ego, más corazón.
Más caminar sin saber que encontrar, sin que el alma exija. Esa es la mejor forma de entregar. Observando, sonriendo, mirando a los ojos en silencio.
Descubrir que no necesitamos nada a cambio, que la entrega es sólo entrega libre y sin dueño, que el sentido es quien guía sin alardear su llegada.
La semilla trascenderá algún día, lejos o cerca de su agricultor, regalando una flor donde se encuentre. Su campo será el más fértil pero no el más floreado. Ve florecer los otros campos y así florece su corazón.
La huella del paso firme es silenciosa.

martes, 27 de octubre de 2015

Gracias palabras.
Gracias letras, por crear mundos.

Gracias porque permiten fluir, a su ritmo y emoción.
Gracias por permitirme escribirlas y pronunciarlas,
por dejar ver cuando las confundo y las cambio,
por enmudecer de vez en cuando y expresar lo que callo.

Gracias por lo único.
Símbolos, idiomas, acentos, paradojas, ironías.
Gracias por lo común, lo que une.

Hoy no sólo les doy las gracias, sino que les confieso mi amor.
Amo escribirlas e hilarlas.
Amo entonarlas y emocionarlas.
Amo callarlas y demostrarlas.
Amo leerlas y escucharlas.
Amo saber que nunca las terminaré de comprender,
que infinitas son, que infinitamente crean,
y que cuando ya no estemos, ustedes lo harán.

Disculpen si fui cursi, pero más aún,
disculpen no poder homenajearlas lo suficiente. 
Nuevamente, ¡Gracias!