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domingo, 28 de mayo de 2017

Suspiro

En el caminar, en el correr y en el pausar.
Allí me encontrarás.
Tal vez en silencio o tal vez con palabras.
Tal vez en quietud o tal vez lejos de mi.
Me encontrarás porque, aún en esta loca ciudad, mi centro eres tú.
Y hoy no sé que escribir, digamos que sólo puedo sentir. Sentir lo indescriptible, lo mágico y natural. Aquello que sólo una mirada puede expresar, que la respiración puede traspasar y la caricia emocionar.
Y mi mano está, para apretarla y danzar. En los supuestos y sorpresas de la vida. En los misterios del porvenir, donde la certeza es el amor y el regalo, el sonido de aquella canción. Nuestra canción.

domingo, 5 de junio de 2016

sin cadenas

Hoy narraré en primera persona, porque este es mi viaje.

No he hecho más que viajar, descubrir y hasta naufragar.
Y es hora de recordar que las cadenas se tienen que quebrar,
cadenas del alma que te atan a momentos, personas, miedos, lugares y cuánto más.

Debo mi vida a esta vida,
a mi propio mapa, trazado.
Fuerza y delicadeza, aún sigo aquí.

Estoy para ti, pero no como quieres que esté.
Y no me ataré, no me irritaré.
Sin cadenas, sonriendo o llorando, seguiré.

Gracias pero no.
"No" igual de valioso que un "Sí".
Variando rumbos con esas sílabas me encontrarán.

¿Dónde?
Allá sabré.


viernes, 9 de octubre de 2015

De vez en cuando

Algunas madrugadas pienso que existen dudas que no queremos ver.
Que nos aferramos, quien sabe a qué.
Que nos engañamos, quien sabe por qué.
En realidad sí sabemos.
Nos aferramos al control y nos engañamos por el temor.

Y es que a la vez, no sabemos que hay después.
Tal vez nos aclaremos, tal vez no.
Pero ahí están, las ganas de conseguirlo, de no dejar el brazo torcer aunque en realidad ya lo estemos haciendo.

Ahí estamos, caminando por las dudas.
Por las aventuras.
Por los desafíos.
Por los aprendizajes.
Por el miedo y el coraje.

Pienso que, lo importante al final, es que estamos.

martes, 30 de diciembre de 2014

Al forastero, al viajero extranjero

A ti que caminas, simplemente caminas.
Que vas dibujando nuevos rostros,
en las calles, aeropuertos, barcos y trenes.

A ti que olvidas el tiempo,
que un mes son años,
que los amigos no envejecen, ni los lugares mueren,
que ayer, hoy y mañana pueden ser lo mismo.

A ti que en sueños cantas y juegas,
que en sueños entras danzando a aquella casa,
que en sueños luchas y abrazas.
Sueños.

A ti que atesoras fotografías,
que les darías mil "me gusta",
que de perderles sufrirías como quien pierde un recuerdo.
Como quien pierde la cercanía.

A ti que no olvidas,
que aunque muchos piensen lo contrarío,
recuerdas con vida cada instante y momento.
Momentos fugaces, ínfimos, eternos, enormes.

A ti que planificas la próxima partida,
la visita especial, el recorrido anhelado,
la comida, los regalos y palabras.
Cuentas los días.

A ti que amas todo lo que lejos has aprendido,
que te entregas al mundo, que lo vives a él.
A ti que sin embargo algunas veces incomprendido te sientes,
que del mundo completamente extranjero te vuelves.

A ti, que buscas respuestas a ese sentimiento,
de ser y no ser, de estar y no estar, de ir y venir.
Te digo, más bien te abrazo:
No eres el único, no eres la única.

A ti, a mi y a nosotros.
Por distintas razones estamos en este movimiento:
lugares, emociones, ideales, personas, miedos.
Todo es movimiento.

A ti, a mi y a nosotros.
Ya es parte de nosotros, ya no se puede borrar.
Ya estamos en este viaje y por mucho que regresemos,
siempre el movimiento seguirá.

A ti, a mi y a nosotros.
Espero dejemos huella tras nuestro paso,
espero abracemos cada instante, nos abracemos.
Espero recordemos:

Lugares, sabores, colores.
Sonrisas, caídas, abrigos.
Cantos, texturas, zapatos.
Palabras y silencios.
Bienvenidas y despedidas.
A ti, a mi y a nosotros.